Buenas tardes, Miguel, y gracias por atenderme. ¿Quién es Miguel Aguerralde y qué nos puedes decir de él que no aparezca en la cubierta de tus libros?
Soy un profesor de primaria y aspirante a escritor que intento contar las historias que se me ocurren de la mejor manera posible.
¿Qué tienen las letras que te cautivaron?
Lo que me gusta, en definitiva, es narrar historias. Intenté hacerlo dibujando pero no me llegaba el talento, así que descubrí en la escritura una manera mágica de dejar volar la imaginación.
¿Desde cuándo la afición a la escritura? ¿Se puede ser buen escritor sin ser buen lector?
De pequeño era aficionado a la lectura pero tampoco de un modo especial. Fue a partir de que terminé la carrera, cuando tuve algo más de tiempo para leer, que empecé a valorar escribir yo mismo una historia que contuviera todos los elementos que me gustaba encontrar en las novelas que leía.
La senda de tu obra literaria se cimienta en el relato del misterio y terror. ¿Qué tiene la oscuridad que tanto nos atrae?
El miedo es una emoción universal y primigenia, como defendía Lovecraft. Por lo tanto una buena historia de suspense debería ser capaz de tocarnos a todos. Del mismo modo que a mí me gusta que me hagan sentir esa inquietud, adoro estremecer a los que quieran leerme.
‘Claro de luna’ y ‘Noctámbulo’, ambas en Ediciones Idea, son tu explosión publicada. Supongo que hasta llegar ahí se acumularon muchos relatos…. ¿Cómo fue el primer contacto cuando te dijeron el sí a publicar?
No terminé de apañarme bien con los relatos, y sigo sin pensar que se me den del todo bien, sin embargo sí que tuve varias novelas dando vueltas por editoriales hasta que por fin Ediciones Idea me llamó para aceptar Claro de Luna.
La alegría fue inmensa pero no llegaba aún a imaginar la puerta que se me abría a un mundo complejo pero apasionante.
Háblame de ambas novelas….
Claro de Luna pretende ser una novela clásica de suspense, una ligera vuelta de tuerca al cuento de terror clásico, aderezado con apuntes del cine de Hitchcock, que es mi referente.
Noctámbulo, en cambio, es una novela negra en toda regla, con la peculiaridad de que el villano principal, el asesino, es un vampiro. Es la novela que me ha permitido mezclar el terror con el suspense y el romance.
Al poco tiempo, también en 2010 y en 23 Escalones, se publica ‘Los Ojos de Dios”. ¿Cuánto tiempo llevaban esas novelas en tu recámara?
Los ojos de dios fue mi primer manuscrito, enviado a las editoriales cuando todavía estaba muy verde. Una vez la maquinaria se puso en marcha con Claro de Luna tuve la ocasión de revisarla y, gracias a 23 Escalones, mejorarla y sacarla a la luz, casi diez años después de terminar su primera versión.
¿Dónde encuentras la inspiración para tus relatos?
Siempre he sido fanático del cine, de los videojuegos y de las novelas. La inspiración surge cuando una chispa de la vida real toca un ámbito de mi memoria donde tengo archivadas tramas, escenas y argumentos que he disfrutado como lector, espectador o jugador. De esa mezcla de referentes surge el embrión de argumento nuevo.
Dolmen se cruza en tu vida en 2013 y editas “Caminarán sobre la tierra”. En 2014 el Grupo Planeta, que ha publicado ya tres de tus obras: ‘Despiértame para verte morir’, ‘En la oscuridad’ y ‘El fabricante de muñecas’. Eres un autor, podemos afirmar, bastante prolífico. ¿Cómo se ejercita la mente para la creación artística de forma tan asidua y superándote obra a obra?
La imaginación y la creatividad son cosas vivas, debemos alimentarlas, ejercitarlas y liberarlas a menudo. Llenar tu cerebro de referencias y dejar que entre ellas tejan un juego de luces y sombras, pero también dejarlo salir, como producto de esa creatividad pero también para liberar espacio y comenzar nuevas conexiones.
¿Cuál es la diferencia entre trabajar con editoriales de distinta envergadura?
El tamaño de la editorial no debería afectar al proceso de edición de una novela. El trato conmigo como autor por parte de cada una de las editoriales con las que he trabajado ha sido correcto y similar en todo caso. La envergadura de la editorial tiene más que ver con la fase posterior a la publicación, es decir, lo que se refiere a distribución, promoción y demás.
¿Y cómo se fragua ese crecimiento? ¿Te plantas en cada editorial con un libro, o recurres a un agente?
Cuando un autor da por terminada una novela, el siguiente paso es intentar publicarla. Debes enviar tu manuscrito, en las mejores condiciones posible, a diferentes editoriales y esperar a que la lean y valoren.
Si es buena y encaja con su línea, alguna te llamará. Un agente ayuda mucho, si es bueno, pero al fin y al cabo la que debe defenderse bien es la novela en sí.
¿Se puede vivir de la literatura, como escritor?
Los ingresos de un autor por la venta de sus novelas es casi anecdótica, por lo que hace falta vender muchas novelas para que esos ingresos sean rentables. Vivir de la literatura, en las condiciones de mercado de hoy en día, es una utopía.
Y tu vena docente retoma el pulso y este año has editado “Deja que te cuente un cuento”, una preciosa antología de cuentos infantiles de Lanzarote, donde resides. ¿Cómo das ese salto de 180º en la temática?
Hace mucho tiempo que tenía en mente el salto a lo infantil o juvenil, pensando en poder utilizar textos míos en clase con mis alumnos. He intentado dar forma a unos cuentos divertidos, que además de fomentar la lectura puedan ser utilizados como recurso en los centros docentes.
En este caso no se trata de relatos originales tuyos, sino que se trata de una recopilación de cuentos populares revisitados por tí y adaptados al entorno conejero. ¿Llega más el relato si sucede en tu mismo entorno?
Para atrapar a los lectores más jóvenes ayuda que el texto les sea cercano y atractivo. He utilizado cuentos populares, que les son conocidos, pero les he dado la vuelta y los he situado en Lanzarote y en el tiempo actual para que resulten novedosos, irreverentes y desenfadados. Les están gustando mucho.
¿Está la infancia actual alejada de las letras?
Nuestros niños y niñas no están en absoluto tan alejados de las letras como creemos, lo que sucede es que su manera de consumir la literatura es muy diferente a la nuestra. Ellos leen muchísimo, más que nosotros a su edad, probablemente, pero en lugar de cuentos y novelas usuales, lo que les llama la atención a ellos son contenidos digitales, aplicaciones y funciones de mensajería. Introducir en esos formatos la literatura es la misión de los que queremos acercar las grandes historias a los críos.
¿Cuál era tu intención con “Deja que te…”?
En primer lugar entretener y divertir a los más jóvenes, en segundo animarles a leer y, ¿por qué no?, también a escribir. Y por último transmitirles a través de los cuentos infantiles algunas nociones sobre la geografía y las peculiaridades de la isla de Lanzarote.
¿Y cómo ha sido su acogida?
Ha resultado fantástica. No sólo los más pequeños sino también sus hermanos mayores y sus padres han acogido con entusiasmo los cuentos y la primera edición ha quedado liquidada en muy poco tiempo.
¿Difiere la metodología de organización para la escritura entre escribir para adultos y hacerlo para los más jóvenes?
Las novelas adultas requieren una mayor profundidad temática y complejidad estructural, lo que no quiere decir que escribir para los niños sea fácil. Al contrario, contarles una historia que les atrape y conmueva en una edad tan saturada de estímulos y distracciones resulta todo un desafío.
¿Volveremos a ver al Aguerralde oscuro?
Si todo sale bien, antes de final de año volveré a publicar terror, y, según parece, 2016 será el año de retornar a la novela negra.
¿Qué proyectos tienes entre manos ahora mismo?
Estoy enfrascado en un proyecto complejo de ciencia ficción que requiere tiempo y paciencia. Además, me gustaría preparar un segundo volumen de cuentos infantiles para finales del año que viene.
Hablemos de la literatura canaria. ¿Cómo definirías el momento actual?
En la actualidad la literatura canaria goza de muy buena salud. Lo costumbrista y lo policiaco siempre mantienen un pulso excelente, pero a la vez están afianzándose nuevos talentos en el género fantástico que deberían recibir más atención de la que se les da.
Pronto se hablará y mucho de los Carlos González, Rayco Cruz, Leandro Pinto o Melanie Garzón, por sólo nombrar unos pocos.
¿Y qué pueden hacer sus protagonistas, los escritores, para cambiar el paradigma?
Los escritores escribimos y luchamos por publicar. El respaldo de editores, distribuidores y libreros nos acercará o no al público, y para conseguirlo no nos queda más que enfatizar en la promoción y, sobre todo, en elaborar las mejores obras posibles. Nada sencillo, desde luego.
¿Es internet el futuro de la distribución literaria?
Yo diría que ya es el presente, puesto que muchas editoriales se ven obligadas a dejar de lado la distribución tradicional ante las condiciones de un mercado extraño en el que los últimos beneficiarios son precisamente quienes crean el producto.
Pasemos al test rápido: un referente de la creación literaria.
José Luis Correa
Un libro que debe estar en toda estantería que se precie.
El Señor de los Anillos
Un escritor internacional.
Stephen King
Uno nacional.
Darío Vilas
Uno de las islas.
Alexis Ravelo
¿Papel o digital?
Ambas
¿Qué es la inspiración?
Lo más parecido a un orgasmo
¿Banda sonora para trabajar?
Blade Runner, de Vangelis
Para celebrar el fin de una novela….
Dormir a pierna suelta
¿En qué andas metido ahora mismo?
Ciencia ficción futurista. Un desafío.
¿Plan a largo plazo?
Continuar la saga de Matt el Rojo
Te dejo ya… ¿Algo que desees añadir?
Que siempre es un placer y un orgullo recibir la llamada de un amigo con interés en conocer más de tu trabajo.
¡Muchísimas gracias y suerte en la andadura!