
Gregorio Viera es un prolífico creador que se mueve con soltura en el diseño gráfico, la videocreación y como artista plástico y escénico. Su espíritu transgresor y su capacidad interpretativa comparten espacio en su inquietud creadora.
Buenos días y gracias por esta entrevista. Para quienes no te conozcan, ¿quién es Gregorio Viera?
Un tipo que disfruta con lo que hace, inquieto, curioso y que procura ser honesto con su trabajo.
¿Cuándo eres consciente del ser creativo que tienes dentro?
Me gusta entender la creatividad como algo que es innato a cualquier persona, y que cualquier actividad posee una parte creativa. Lo de ser consciente de ello supongo que coincide con esos primeros momentos en que notas que te apasiona lo que haces y la gente empieza a reconocer que está bien hecho y gusta.
¿Qué formación has recibido durante este tiempo?
En mi bio siempre pongo lo mismo. Me formé en arte y diseño en Madrid, Alemania y Canarias. Para puntualizar más, puedo decir que pasé de refilón por la Escuela de Arte Libre de Kassel y guardo mis mejores recuerdos de la Escuela de Arte Nº 10 de Madrid, estudiando gráfica publicitaria. Pero lo cierto es que llegué a coquetear con la carrera de arte dramático en la RESAD de Madrid y que llegué a matricularme en carreras como filología o biblioteconomía en la Complutense (no duré un asalto). Finalmente puedo decir que una de mis mejores escuelas es el autodidactismo.
Tu caso es uno de los más prolíficos y multidisciplinares que hemos tenido en CanariasCreativa.com. Diseñador gráfico, VJ, videocreador, artista plástico y escénico... Y todo lo haces con calidad. ¿En qué disciplina te sientes más a gusto?
Me sentiría a gusto con todas, si fuera posible que en cualquiera de ellas pudiera conservar el mayor grado de libertad posible. Como supondrás, con el diseño eso es más difícil que con los otros ámbitos, así que me quedo con las disciplinas plásticas. Por último, gracias por el piropo de la calidad. Intento hacerlo lo mejor que puedo, dentro de las limitaciones.
¿Qué te aportan de más que no lo hagan las otras?
Aparte de esa libertad de acción que comento, las disciplinas artísticas (o plásticas, como quieras llamarlas) suponen entrar en un grado meticuloso de estudio de lo personal y del entorno social, político y cultural que me rodea. Se trata de un enriquecimiento enorme a nivel humano y es finalmente el mejor aliciente que hace que siga haciendo lo que hago.
¿Y qué tienen todas ellas en común?
La conciencia de que se está realizando un acto creativo, que conlleva una vocación, conocimiento y formación previos, aunque el fin sea distinto.
¿Es el ser humano creativo por naturaleza?
Ya lo dije en mi segunda respuesta. Rotundamente sí. Otra cosa es, como dije antes, el nivel de conciencia que se le aplique al hecho creativo.
Como artista plástico y escénico, podemos hablar de obras tuyas en Canarias, Madrid, Barcelona, Nápoles, Alemania, Argentina, Dakar…
Estar aquí o allí no es importante. Sentir que lo has dado todo por un trabajo bien hecho es lo que debe primar, sea en Nueva York o en Teror.
Hay quien piensa que las performances no son más que paranoias de su creador. ¿Qué puedes decir en tu defensa? (Si es que merece la pena defenderse jajajaj)
Se dice que el arte no da respuestas, sino que plantea nuevas preguntas. Un artista se mueve en el mundo de las ideas. Valoro que en este ámbito lo atractivo se encuentre más en el concepto que en la forma en que se presenta. Si lo que se va buscando es únicamente la “forma”, el aspecto exterior o sencillamente algo lúdico es lógico que no se vean más que “cosas raras” o, como dices, paranoias de artista. Pero también es totalmente lícito pensar eso. Ante todo libertad de expresión.
Y está también el largo y difuso debate de si el diseño es o no arte.
Desde mi punto de vista, los trabajos de diseño son encargados, revisados, encaminados siempre por otros (los clientes) con un fin puramente mercantilista. Otra cosa es que utilices los elementos del diseño para crear obra artística. Pero no serán más que recursos técnicos o estilísticos si no van acompañados de algo más que su aspecto formal. Aparte de su apariencia externa, en una obra de arte debe existir algo que remueva la conciencia del que mira, más allá de las categorías de belleza, perfeccionismo o virtuosismo del producto final. Y ante todo ha de ser un trabajo (al menos para mí) de reflexión e introspección.
En tu caso, ¿dónde está el límite entre el diseñador y el artista?
En el momento en que se distingue en lo creado algo que va más allá de los recursos estilísticos. Una comunicación que puede entrar dentro de una reflexión política, social o puramente íntima, que es honesta y trasciende la forma hacia una cuestión humana.
A la hora de enfrentarte a una performance, ¿cuál es el proceso creativo que sigues?
Primero surge una idea, sin tener en mente sobre qué soporte me gustaría verla plasmada. Sé que quiero contar algo y no distingo entre ninguna disciplina. La decisión aparece en el proceso de trabajo, cuando esa idea va engordando, como un chicle. Se le van adhiriendo otras cuestiones y poco a poco van apareciendo necesidades como el plantearse si utilizar las herramientas del video, de la performance o pudiera ser escritura, dibujo, fotografía... Si finalmente me decido por generar una performance, existen varias claves: la experimentación (con el espacio, el tiempo, los objetos…), las pruebas (basadas en largas horas de improvisación pautada), la intuición y por último la composición, que es la manera en que uno decide un orden para todo el material que surge de esa búsqueda previa.
¿Ahí impera el ser creativo o los objetivos que deseas transmitir?
Para mí, ser creativo implica que hay siempre objetivos que se quieren transmitir. Después viene el volumen de receptores a los que se desee llegar. Podría ser sólo para tus hijos. En publicidad hablaríamos de segmentos de mercado.
¿En qué varía el método cuando es o no por encargo?
Esencialmente, la variación más drástica es el plazo en que la creación debe estar acabada. Es lo que peor llevo (como todos, supongo). La presión generalmente viene por ahí. Con el resto procuro no cambiar los procedimientos.
Una cosa en la que somos almas gemelas es en la creencia de la formación continua como herramienta de crecimiento personal y profesional. ¿Puedes defendernos ante quienes no opinan igual?
Creo que es evidente que quién no sea una persona conformista y acomodada sino mínimamente inquieta y curiosa tenga la NECESIDAD (en mayúsculas) de ampliar sus conocimientos. Da igual que sea en el ámbito de su propia profesión o queriendo abarcar otros territorios que puedan ensanchar otras facetas, cualquiera de ellas. Yo cada semana procuro aprender una nueva receta de cocina.
¿De quién has aprendido más en tu carrera?
He aprendido de muchísimas personas y me costaría destacar a unas más que otras. Pueden haber sido desde artistas y diseñadores de primer nivel a familiares y amigos de lo más cercanos. Cada uno tiene sus enseñanzas.
Hablemos de caducidad de una obra. Entiendo las performances como un proceso y un formato casi caduco desde su nacimiento, pues tienen un sentido propio en cada intervención. ¿Coincidimos?
Hoy día, la performance tiene muchas ramificaciones y maneras de ser entendida como disciplina artística. Como dices, existen obras performáticas que solo pueden tener sentido en un tiempo y espacio concretos pero hay otros casos en que pueden ser reinterpretadas, con una misma base conceptual en momentos y sitios distintos. La caducidad de una obra pasa por diferentes parámetros, pero el que decide en último término es el creador.
¿Y afecta en algo a su creación?
Lógicamente, si generas algo "site specific" o "time specific" sabes de antemano que lo que vas a crear no se va a poder mostrar en otro lugar o en otro instante con la misma intencionalidad. El proceso de creación tendrá pues un trayecto muy concreto para que funcione dentro de esas limitaciones.
Has recibido numerosos premios y reconocimientos a lo largo de tu prolífica carrera. ¿Suponen un empujón o un grado de responsabilidad mayor?
Bueno, aquí tengo que decir que te equivocas. En mi vida solamente me he presentado a tres concursos y sí, en dos de esos fui premiado. Soy muy poco dado a presentarme a concursos.
No hemos dicho que naciste en Santa Cruz de Tenerife. ¿Cuáles han sido tus destinos hasta llegar ahora aquí a Las Palmas de Gran Canaria?
Las estancias más largas fueron en Madrid y Alemania. Sumando esto a estancias cortas en distintos sitios fuera de Canarias han podido ser unos 14 años "externos a la periferia".
¿Qué tienen las islas que tanto nos ahoga cuando estamos dentro y tanto añoramos cuando estamos fuera?
Ahora llevo unos once años residiendo aquí y sigo sin querer cambiar de nuevo de sitio. En las islas me siento feliz. Lo siento como un centro de operaciones privilegiado. Últimamente, lo que más aprieta, al menos en mi caso, es el aumento de la dificultad para sobrevivir profesionalmente. Las demandas se han reducido enormemente, pero bueno, te hace pensar en alternativas "creativas" para seguir adelante. Lo prefiero mil veces a tener que volver a lidiar de nuevo con el día a día de Madrid, por ejemplo.
¿Es Canarias un espacio apropiado para la creación artística?
Como cualquier otro sitio, sí.
¿Qué nos diferencia de otros sitios con mayor peso?
Muchas cosas. El número de oportunidades de negocio, de formación, la visibilidad de tu trabajo, las ganancias, la proyección, el establecimiento de círculos profesionales de nivel... Pero todo depende del grado de ambición que se tenga y de las prioridades que uno tenga con su propia identidad y con su vida.
¿Qué crees que aportan las industrias culturales y creativas a una sociedad?
Depende de cómo esas industrias hagan uso de la cultura en sus ofertas. Por definición, estas empresas están sujetas a las leyes de la oferta y la demanda de los sistemas económicos y puede peligrar la trascendencia propia que la cultura posee (la educación, el cultivo los valores humanos, el progreso como individuos hacia una sociedad mejor...) y derivar hacia un juego de propuestas puramente recreativas y de ocio sin más valor que el de ser un pasatiempo.
Hablemos de tus obras. ¿Existe una obra fetiche para su creador?
No sé si se le podría denominar fetiche, pero en estos momentos ando volcado en mi último proyecto artístico, que se ha expuesto recientemente en el Centro Atlántico de Arte Moderno (CAAM), bajo el título de Camisetas, pistolas de plástico, trompeta y algunas cosas más. Se trata de un proyecto que busca abarcar más que lo que se pudo ver en este periodo expositivo y que, por tanto, se encuentra aún en ebullición. La exposición estuvo abierta hasta el 7 de Octubre.
¿Cuál te ha dado más satisfacciones a nivel de reconocimiento?
También esta última obra. Sobre todo porque ese reconocimiento no vino únicamente del círculo profesional-artístico (críticos, comisarios, académicos, artistas...) sino que tuvo muy buena acogida por parte del público en general. Valoro muchísimo las felicitaciones que me vinieron por parte del personal de seguridad y limpieza del centro.
¿Dónde está el límite entre el creador libre y el superviviente que tiene que comer?
En conocer con sinceridad qué es aquello que alimenta más tu existencia.
¿Y se puede vivir de la libre creación en las islas?
Te remito a la respuesta anterior. Depende de si lo tuyo es un potaje de berros o vas de sushi. De si disfrutas más con un buen libro y un paseo en cualquier playa o se tiene la necesidad imperiosa de comprar el último modelo de tablet.
Ahora que estamos en la era en que cualquiera tiene acceso a las herramientas necesarias para la creación, ¿cuál es el hecho diferenciador?
Primero: creer en lo que haces. Segundo: procurar ir un poco más allá de las primeras ideas que te vienen a la cabeza. Tercero: saber que la herramienta es sólo eso, una herramienta.
¿Qué es la inspiración?
Cuando todos tus sentidos están en alerta y dejas que la cabeza reciba esos impulsos. Luego es cuestión de trabajar.
¿Y el talento?
El potencial o habilidades más o menos innatas que se puedan tener. Aunque en esto del talento no creo demasiado en lo innato. Prefiero creer más en las capacidades de aprendizaje.
Vamos con el test rápido. ¿Un creador sobremanera?
John Berger
Una referencia en tu trabajo
Han Hoogerbrugge
Una cita ajena que te defina
"La imaginación consuela a los hombres de lo que no pueden ser; El humor les consuela de lo que son." Creo que es de Churchill.
El creador es...
Cualquiera.
Una disciplina que no trabajes y admires sobremanera
La música.
El arte es...
El arte no es...
Banda sonora para trabajar
The Eels (por ejemplo).
¿Y para terminar un curro?
Nick Cave (por ejemplo).
Un sueño...
Hacer una película (se cumplirá seguro).
Una obra que hubieras querido crear
Las esculturas de un minuto de Erwin Wurm.
La sociedad debe crecer desde...
El respeto.
El artista debe hacerlo desde...
La honestidad.
Un espacio donde aspires a exponer
No tengo preferencias.
Un cliente perfecto es...
Cualquiera que sepa escuchar y delegar en tu trabajo.
La obra perfecta es...
No existen las obras perfectas. Eso es lo perfecto.
Por naturaleza, el ser humano es...
Poco humano.
Una tinta y por qué
La del calamar. Porque siempre me ha dado muy buenas impresiones.
Un color y por qué
El negro. Porque me cae bien.
La mejor forma de cambiar el mundo es...
Con una BUENA educación.
Por mi parte nada más... ¿Algo que añadir?
¿Te parece poco? ;) Una pregunta más y caigo rendido.
Muchísimas gracias por este rato y suerte en la andadura.
Gracias a ti por la entrevista.
Todas las imágenes pertenecen a la exposición
Camisetas, pistolas de plástico, trompeta y algunas cosas más,
recientemente clausurada en el CAAM.



