
Javier Ruiz Gimeno es un diseñador gráfico y artista multimedia ('diseñador de pacotilla y artista multimierda' como él mismo se define) con una amplia experiencia a sus espaldas. Su creatividad se refleja en el modo de afrontar cada trabajo y en el esmero que pone en cada vector.
Buenos días Javier y gracias por abrir esta ventanilla. Para quienes no te conocen: ¿quién eres y a qué dedicas el tiempo libre?
Soy un señor joven, que dedica el tiempo libre (dícese de la unidad temporal que resta del tu tiempo después de tus labores) a mis necesidades primarias y que, actualmente, el otro tiempo con libertad provisional lo dedica al noble ejercicio del diseño corporativo y la ilustración y que intenta alcanzar el cómodo estatus de la mediocridad que es al fin y al cabo lo que dicen que triunfa en nuestro días. En definitiva un humilde diseñador de pacotilla como bien comentas.
¿Cómo descubres que quieres dedicarte a la creatividad en general y al diseño gráfico en particular?
De pequeñito era un niño bastante rarito, dibujaba mucho bicho y monstruito, padecía de una híper imaginación un tanto siniestra que me provocaba terrores nocturnos, me imagino que una manera de canalizar todo eso fue el dibujo.
Luego ya convertido en un gamberro adolescente y teniendo que justificar mi existencia en el sistema educativo, dedicaba cada una de las clases (a las que asistía, claro) en rellenar los márgenes de las libretas de dibujitos en lugar de los contenidos propios de las materias, el 90% de la duración de la clase de historia la invertía en dibujar el título “LOS ÍBEROS” con sombras, volúmenes y mil detalles, me imagino que ahí estaba condenado a dedicarme a algo de esto.
Después, cómo todo adolescente, con la práctica de crear las más imaginativas coartadas para no hacer nada, uno inventaba (mentía, vamos) de forma muy creativa, lo de “creativo”, creo que es un término casi petulante que se nos ha atribuido a los profesionales de la gráfica publicitaria, somos más “creados” que creativos, nuestro trabajo consiste en empatizar enfermizamente con un desconocido para quien hay que imaginar unos supuestos de los cuales probablemente seleccionará el que menos nos guste.
Por mi parte creo que no existe un descubrimiento vocacional como tal, me imagino que seguí una trayectoria natural y de mucha fortuna por dedicarme a algo además de gustarme creí que no se me daba mal, que era mentir y dibujar, eso sí, cada vez curro más para mentir peor.
¿Cuál ha sido tu camino formativo hasta llegar a estos días?
¿Camino? …lo mío ha sido más de atajos sobre todo de los que no te pierdes y puedes volver atrás si te equivocas, muy de “ctrl+Z”.
Inicialmente me “deformé” a través de mis manías, aficiones y fetiches; comics, cine y literatura, después tuve la genial idea de ingresar en la escuela de artes y oficios ahí me surgió una gran oportunidad, mi primer atajo, después he sido de alguna manera un poco autótrofo porque estructuralmente nunca he pertenecido a una agencia o estudio como tal y siempre he ejercido de hombre engendro haciendo de monstruito de Frankenstein como Copy, Director de arte, Ilustrador, Diseñador y Cuentista en una continua adaptación auto formativa esquizoide.
¿Cómo fue tu paso por la Escuela de Arte?
Fué una época muy intensa y divertida, recuerdo muy buen ambiente y una ganas poderosas de hacer de todo, la escuela permite que seres perdidos como yo redirijan sus vidas antes de convertirse en delincuentes. Que me disculpen por el chascarrillo fácil pero es cierto que antes se tenía el concepto de que el que no servía para estudiar y tenía un punto bohemio, punk, vago o disoluto terminaba en la escuela de arte cual vertedero de marginados, nada más lejos, seguimos siendo incorregibles a pesar de los esfuerzos de la EAAOOAA (con ese acrónimo se debería intuir, ¡¡suena a grito jubiloso!!).
Bromas aparte en mi caso la escuela de arte me dio una gran oportunidad de dedicarme a lo que me dedico y todavía aplico mucho de lo que aprendí.
Fruto del paso por la escuela y un proyecto interno eres seleccionado para integrarte en Gesplan como encargado de la identidad corporativa que tú mismo habías diseñado. ¿Cómo fue la experiencia?
Fué una experiencia increíblemente positiva, imagínate, gracias a la iniciativa de la escuela de arte y Gesplan, sin apenas haber terminado el ciclo, a través de un concurso, además de ganar un premio, mi primer sueldo, se me da la oportunidad de demostrar que con esfuerzo se puede formar parte de una gran estructura que te permite desarrollar con casi todos los medios posibles un proyecto que en principio era un mero ejercicio, no fue nada fácil con mi inexperiencia abarcar todo el proceso.
Fue todo un máster de especialización en identidad corporativa institucional y me dio la oportunidad no sólo de trabajar en el concepto de comunicación gráfica de la empresa sino de participar en campañas de medio ambiente y política territorial e interrelacionarme con un número importante de áreas, equipos y profesionales interdisciplinares, todo un lujo para un diseñador de pacotilla como yo.
Al poco tiempo de tu salida de Gesplan tienes tu primera aventura en solitario. Bueno, no tan en solitario.
Cierto, Al salir de Gesplan pasé un año sabático, etapa que dediqué a proyectos personales (auto contemplación y desidia, básicamente), tras ese año me invitan a participar en un atractivo proyecto en “AD+ Arquitectos”, un estudio atrevido con una versatilidad diferente que intentaba sumar a su impronta, además de lo propio, algunos rasgos de otras disciplinas, desarrollando proyectos integrales donde se ofrece además de la arquitectura y la ingeniería aspectos homogenizadores como la identidad corporativa, el interiorismo y el diseño de la promoción en sus proyectos, creándose así “AD+ comunicación Gráfica”.
En esa época desarrollas proyectos como el de la Red Arteria de la SGAE. ¿Qué satisfacciones te dio ese proyecto y qué penumbras sufriste?
Satisfacciones muchas, imagínate, un estudio pequeñito en Canarias tiene la suerte de ser invitado (y la osadía de presentarse) a un concurso para el desarrollo de lo que iba a ser una de las mayores redes mundiales de la cultura Iberoamericana, donde se cuenta con los estudios y agencias de publicidad más prestigiosos de España, y gana, ¡buff!, un megaproyecto en el que asumimos todo el desarrollo desde el concepto, naming, estrategia, y discurso gráfico.
Comienza así una aventura increíble donde creamos las marcas culturales de Arteria, Tramart, Instituto Luis Buñuel y CATA entre otras. Donde tenemos la oportunidad de instrumentalizar simbiosis entre arquitectura y diseño, participando en todo el branding estratégico y colaborando con profesionales de todos los ámbitos; música, artes escénicas, danza y audiovisuales, teniendo además la suerte de colaborar con otras instituciones internacionales de prestigio como “Berklee Gollege of Music” y clientes interesantes como RENFE, ADIF, Ministerio de Educación cultura y deportes y el Festival de cine de San Sebastián, entre otros.
Quizás las penumbras surjan de una falta de concreción en el briefing inicial, era un proyecto que crecía con el desarrollo de las ideas y al final se convirtió en un monstruo que casi nos devora, por suerte o por desgracia sólo nos amputó un miembro y se terminó canibalizando él solito por las razones que todos sabemos a través de los periódicos, Un penita.
¿Y qué es de ti en la actualidad?
En AD+ Continuamos, a pesar de las dificultades del sector, elaborando un macro proyecto internacional muy interesante basado en viviendas tipo para el gobierno de Angola. Y continúo vinculado en labores derivadas de la colaboración con SGAE y otros profesionales (la arteria sigue bombeando), realizando trabajos relacionados con el mundo la cultura, las artes escénicas y la música.
¿Cómo te enfrentas al vacío del soporte sea cual sea?
Normalmente es un enfrentamiento vértiginoso y depresivo/imaginativo, puesto que mi técnica, como es norma en nuestro oficio, es la procastinación agónica, cuando el deadline es “para ayer” (que es casi siempre) una vez superada la fase de “no sé por dónde empezar” comienza un ejercicio de ansiedad, sarpullido, declamaciones del tipo “¡¿por qué no habré estudiado derecho?!” (un saludo a los abogados), sólo queda sentarte coger un papel en blanco (que jamás usas salvo para dibujar chorradas mientras hablas por teléfono o el correo ininteligible de algún proveedor) y pasas directo a la pantalla donde resuelves por inercia lo que llevaba martirizándote horas atrás (nunca nos dan días), es una procrastinación súbita.
En cuanto la solución gráfica dependerá del trabajo, en algunos casos me entrego al ejercicio psicópata más maximalista del Horror vacui por el cual me da por lo más barroco y en otros casos intento hacer gala del más austero minimalismo.
¿Cómo ves la situación del mercado de diseño en las islas?
Complicada pero posible, a pesar del cierre de muchos negocios hay valientes emprendedores que se atreven con la puesta en marcha de nuevos modelos de negocio, estos necesitan, identidad y promoción, es cierto que hemos tenido que cambiar el chip, ahora hay que trabajar el doble para cobrar la mitad, y si se complica más la cosa siempre nos quedará la insurgencia gráfica.
Si tuvieras la posibilidad de volver a la Escuela de Artes a impartir clase, ¿qué conceptos serían los principales que transmitirías?
La nutrición inquietante, enseñar a alimentarse a los alumnos de referentes culturales y artísticos que les nutran las inquietudes sin llegar a ser sus prescriptores. Enseñarles a comer, no que comer. Alimentar el interés.
¿De qué adolecía la formación académica en tu momento?
de realismo
¿Algún trabajo que se te ha quedado en la retina? ¿Por qué?
Las ilustraciones de Iain Macarthur por su detalle psicópata y el trabajo de Si Scott por su exquisita construcción orgánica.
Vayamos al test rápido. ¿Tintas planas o cuatricomía?
Cuatricomía
¿Mac o PC?
…Un Mac con Windows, bromeo, en realidad al final poco importa la herramienta
¿Illustrator, Freehand ó Corel?
Illustrator
¿Boceto a mano alzada o directo a ordenador?
Depende del tiempo, vamos que directo al ordenador aunque un boceto es un boceto hasta que le parece al cliente.
Una tinta y por qué
Escala de “grisis”
Lo mismo con una tipografía
Helvética forever
Un referente internacional
David Carson, Viagrafik
Otro nacional
Manuel Estrada, Marta Cerdá, Ruiz Company, Pepe Gimeno...
¿Y de las islas?
Valladares quizás
En el diseño crees que…..
No creo, hago
Banda sonora para trabajar….
In Every Direction de Junip
¿Y para celebrar el final de un trabajo?
Bowls de Caribou
¿El diseñador nace o se hace?
…va naciendo
Un plan infalible
Helvética black con mucho white
¿Vivimos una hora menos en diseño en Canarias?
¡entregamos los trabajos una hora después!.
No creo que nos tengamos que compararnos con nadie, y si es con respecto a la península menos, no sé como diseñan en Teruel o en Palencia pero aquí hay grandes profesionales y los talentos que emigran es porque el mercado está duro pero no más que en el resto de Europa.
¿Algo que añadir?
Gracias por invitarme a asomarme a esta ventanilla y enhorabuena por tu trabajo en Canarias Creativa
Pues muchas gracias, compañero. Suerte en la andadura.











