
El que fuera el cuartel de la Armada Española Manuel Lois fue rehabilitado hace escasos 4 años con un coste de casi cinco millones de euros, con el fin de ser espacio dedicado a la creatividad abierto a estudiantes y profesionales de las industrias culturales y creativas. Ahora, ve cómo se le da el cierre sin ni siquiera haber abierto.
Si desean leer palabras politizadas a favor o en contra de algún partido lo siento, este no es su sitio. Disculpas, no sirvo a ningún partido ni represento ideología alguna. Sirva este post como indignación de quien se dedica profesionalmente a la creatividad y de quien desde hace años intenta culturizar a unos cuantos y lucha desinteresadamente por hacer visible el talento que vive en las islas; muchas veces olvidado, la mayoría de ellas ignorado.
Hace aproximadamente cuatro años el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria (me niego a nombrar a partidos políticos o alcaldes para evitar el halago o desprecio en cada momento) solicitó casi cinco millones de euros del llamado Plan Zapatero para rehabilitar las antiguas instalaciones militares del barranco de Tamaraceite en lo que se denominó ‘Parque de las Creaciones’. Un proyecto faraónico en el que, por primera vez, se daba cobijo a la creación y a sus profesionales desde las instituciones públicas.
Un proyecto que ilusionó a quienes están acostumbrados a recibir poco o nada de las instituciones, más allá que la siempre educada y consabida ignorancia al prójimo.Un proyecto que tampoco creo que se hiciera correctamente, pero que albergaba un ideal de sociedad con cultura al alcance de sus ciudadanos y espacios de divulgación del nuevo talento. Un proyecto del que poco más se supo a posteriori.
Pocos años después (2011), fui invitado junto a decenas de artistas, gerentes, gestores culturales y protagonistas de la cultura de la isla a unos debates acerca de la política cultural de la misma ciudad. Estaban organizados por el mismo ayuntamiento a través de Proa2020. El objetivo de dicho debate era reflejar y, entre todos, crear un diagnóstico de la ciudad a nivel cultural y una lista de propuestas para llegar a conseguir la ciudad deseada.
En una sucesión de 6 ó 7 debates semanales, ya ni me acuerdo, se dejó constancia de los distintos pareceres y posibilidades de la ciudad como eje cultural tricontinental y atlántico, y fuimos respondiendo a cuantas cuestiones y estrategias se nos demandaban. Unos debates, dicho sea de paso, a los que jamás acudió representación oficial de las concejalías interesadas, si bien es cierto, y justo decir, que nos facilitaron toda la información que requeríamos para poder hablar con datos reales de inversión pública.
Por primera vez, parecía que las instituciones públicas escuchaban a quienes podían asesorarles en un plan de dinamización cultural hecho a medida y sin coste…. ninguno de los que fuimos cobró ni un sólo euro. Lo hicimos por responsabilidad perdiendo tiempo y dinero de nuestro horario profesional, porque entendíamos que teníamos el deber de ayudar a mejorar una sociedad de la que formamos parte.
Ya entonces se consultó la situación del ‘Parque de las Creaciones’ que tanto había ilusionado. No he tenido la suerte de conocer las instalaciones ni su situación geográfica en persona. De lo que nos contaron quienes sí habían ido, y los propios generadores del debate, pusimos de manifiesto las necesidades que creímos mayoritariamente básicas para su puesta en funcionamiento:
• Transporte público. La situación geográfica del mismo alejado del núcleo capitalino hace que sea prácticamente imposible llegar a él a personas sin carnet de conducir y vehículo. La guagua fue descartada por el déficit que supondría una línea con pocos usuarios. Una vez en el acceso principal, se nos dijo que la distancia era enorme hasta los edificios habilitados, a lo que respondimos que un sistema interno de transporte en bicicleta podría solucionarlo.
• Seguridad. Las instalaciones son casi faraónicas, nos dijeron así que el coste de personal de seguridad era elevado y difícilmente asumible por el ayuntamiento.
• Rehabilitación. Se nos dijo que en diferentes actos vandálicos la red eléctrica y de comunicación que se había realizado en el pasado ya no existía o sufría grandes daños y que había que reinstalarla.
• Gestión. No existía una figura que gestionara el espacio y sus instalaciones. Diversos activistas culturales dijeron que en su momento habían presentado sus propuestas y que nunca habían recibido respuesta. Dijimos que un modelo de autogestión de los propios creadores, siempre controlado por la institución pública para evitar intereses particulares, podía ser la solución.
La respuesta que obtuvimos fue que la situación económica impedía destinar los fondos necesarios a todas estas cosas. El ‘Parque de las Creaciones’ pasó al olvido, al igual que las conclusiones de dicho debate y las acciones que nos dijeron se tomarían en cuenta en la nueva política de gestión cultural municipal. La principal: cesión de las instalaciones municipales a colectivos profesionalizados o patrocinio de las actividades culturales a través dicha cesión de forma esporádica. Sólo oí una vez más hablar de dichas conclusiones: cuando sirvieron de excusa para retirar fondos públicos en diversas cantidades a los festivales que se suceden, o casi mejor dicho sucedían, en esta ciudad.
Pero ayer, el ‘Parque de las Creaciones’ volvió a la luz de la actualidad en forma de noticia en el diario La Provincia. En dicha información se informa de la intención de aprobar en el próximo pleno municipal, una modificación de crédito de 110.000 euros destinados a la instalación eléctrico y accesos al complejo, pero claro… no para la creación sino para un ‘campus tecnológico’. Y permítanme comentar a los autores de dicho artículo (A.R. Montero/ C. M. M.) que indican en el mismo que “ni generó el empleo previsto con el que pretendían hacer una cruzada al paro, ni mucho menos en él se creó o innovó en nada” por un simple y claro hecho: JAMÁS SE PUSO EN MARCHA.
Soy consciente de que la tecnología está llamada a ser la nueva abanderada económica que permita afianzar una debilitada situación financiera, pero también creo que la isla está llena de espacios dedicados a ella. A voz de pronto, me vienen a la cabeza los dos magníficos Parques Científico-Tecnológicos de la ULPGC en Tafira, el Centro de Innovación y Actualización Tecnológica (CIATEC) ubicado en Agüimes (Gran Canaria), las UPEs (Unidades de Promoción de Empresas) del Instituto Tecnológico de Canarias situadas en todas las islas, y el INCUBE (Incubadora de Empresas Tecnológicas) del Cabildo de Gran Canaria a través de la SPEGC cuyo coste de construcción ascendió a 1.473.903,46 euros según nota publicada en su propia página web. Por no decir que los Viveros de Empresas del ayuntamiento capitalino podrían ser “redirigidos” hacia espacios del tan moderno ‘co-working’ dirigido a esa misma actividad. Yo, que ya peino algunas canas, he visto proyectos ir de una infraestructura a otra y no dejo de preguntarme que si tan novedosos son, por qué no han sido capaces de ser económicamente autosuficientes para pagarse un alquiler en las múltiples oficinas vacías de esta isla. No deja de sorprenderme….
Está bien apostar por la innovación tecnológica, pero permítanme llorar en voz alta porque la creación de las islas vuelve a quedar en el olvido. Este singular combate institucional para generar innovación tecnológica bajo el amparo de cada institución me parece loable, pero creo que la realidad nos habla de un más que previsible exceso de oferta de espacios destinados a dicho ámbito frente a la nula, sí nula, apuesta de las mismas instituciones por las industrias culturales y creativas y a quienes nos dedicamos a ellas ahora y en el futuro.
Y sí, soy de los que critican abiertamente a quienes viven de la constante lactancia institucional y soy de los que creen que los proyectos deben ser económicamente autosostenibles. Nadie subvenciona a un panadero las instalaciones que usa para generar alimentos, ni a un fontanero para arreglar las cañerías ajenas…. No veo por qué a algunos colectivos sí hay que hacérselo. Y no, este blog no sólo no ha recibido un sólo euro de una institución pública, sino que no lo ha pedido. Es el precio a pagar por la independencia de opinión. Y sí, es deficitario económicamente… pero es altamente rentable cada vez que un creativo me agradece personalmente el hecho de que un simple blog en internet se haga eco del trabajo con el que intenta vivir.
Digo yo, ya acabando, que si de los 23 inmuebles agrupados en cinco bloques no se podría destinar alguno de ellos a la creatividad…. Sí, hombre, cámbienle el nombre para no heredarlo de épocas anteriores si quieren, pero no cierren de un portazo una de las pocas oportunidades, por no decir la única, que durante años se ha dado a la producción creativa de la que tanto se presume cuando se sale al exterior.
Tal vez algunos se pregunten por qué no hay tejido empresarial cultural en las islas, por qué no hay cultura de la cultura, por qué hace falta que los artistas de las islas salgan al exterior para que sean reconocidos, por qué la política cultural de estas islas se resume en el apoyo económico a las grandes producciones e ignora las bases que deben sostenerla, etc, etc, etc…
Lo más anecdótico es que el mismo ayuntamiento presentaba el otro día ‘CreActiva’, una plataforma para la difusión y exhibición del trabajo de artistas emergentes . Por lo menos me satisface ver que el productor y coordinador del proyecto es un profesional, Miguel Ramírez de Colorado Producciones, con amplia experiencia en el sector, pero no deja de sorprenderme que según la concejala de cultura "la idea es que la ciudad abra sus plazas y calles al hip hop, a la moda, a la música, y que todos se animen a participar” y sin embargo la misma ciudad cierre de bruces unas puertas que jamás llegó a abrir a los mismos artistas.
Lo dicho…. disculpen el pataleo…. cosas de la edad.
D.E.P. ‘Parque de las Creaciones’ ..… fue bonito mientras duró, o sea, nada.
Sergio Sánchez
Instigador Cultural y Creativo