
Cristian Melián Cabrera es uno de esos ilustradores que asombran con cada trazo y cada obra. Su trabajo desprende luz y vida a cada píxel. Y además es, por ahora, el único que ha repetido como portadista en nuestro fanzine.
Buenos días Cristian y muchas gracias. Creo que nos debíamos este gustazo desde hace 23 números del fanzine, por lo menos jajajaja… ¿Quién es Cristian Melián?
Qué preguntas me haces nada más empezar jaja. Soy un canario de 28 años, un chiquillo que lo que ha querido siempre es dibujar, salir a que le dé el sol cogido de la mano y nadar en Las Canteras.
¿Cómo empiezas en esto del rayar papel con grafitos de colores?
Pues según parece al principio no era ni papel. Recuerdo la mesa de mi hermano dibujada enterita y el cabreo de mi madre, jaja. Ellos, mis padres, me lo pusieron muy fácil y dentro de sus posibilidades siempre me ayudaron mucho desde que una profesora de primaria les pidió que nunca me quitasen la posibilidad de dibujar. Con el tiempo buscarían la forma de que tomase distintas clases (oleo, acuarelas, grafito...). Como muchos, creo que la inquietud me viene simplemente de querer expresar lo que se me pasaba por la cabeza, aunque cuando empecé solo eran garabatos que pretendían ser Oliver y Benji o Sonic.
¿Desde cuándo tienes claro que querías vivir de tu talento?
Siempre he pensado que viviría de ilustrar, aunque no sabía ni cómo, cuándo o dónde. A pesar de que ya había hecho varias cosas sueltas como ilustrador, en algún momento perdí el rumbo en muchos sentidos, pero la bofetada en la cara llegó y tomé la determinación de que dibujar sería mi pan de cada día. Cursé Ilustración en la EASDGC y sin un día de descanso pasé a trabajar en la empresa Oceanográfica: Divulgación, Educación y Ciencia hasta hace 1 año y hoy, soy un ilustrador freelance hecho y no muy derecho, ¿cómo lo ves?
¿Dibujante o ilustrador?
Disfruto mucho más contando algo, o queriendo transmitir, que simplemente garabateando. Por muy poco elaborado que sea siempre hay muchas ideas detrás o tiene un propósito, así que normalmente ilustro más que dibujo.
A día de hoy las obras que más conocemos tuyas son en digital. ¿Has perdido el amor por otras técnicas? ¿Con cuál te sientes más cómodo?
Creo que lo que me maravilla realmente es intentar representar luces, sombras y colores; y aunque hay técnicas que también disfruto y me resultan atractivas, desarrollarme en el acabado que permiten las obras digitales para mí no tiene precio.
Personalmente, el lápiz, la tinta, o este tipo de técnicas más rápidas suponen un previo para una obra mayor.
También tengo que decir que trabajar en digital ¡¡es increíblemente cómodo!! Ya no me veo montando el caballete, con mil referencias en las manos, el olor a oleo y esperar a que seque para continuar trabajando... aunque reconozco que tiene un encanto que no hay en digital.
¿Qué referencias han nutrido al Cristian de hoy en día?
Como a muchos de mi generación, me han influido las series y películas de animación, los comics y los videojuegos. Pero a decir verdad, me suele cortar mucho hablar con compañeros del gremio porque nunca he seguido del todo a un artista en particular o me he basado en alguna referencia y casi todos tienen a sus ídolos muy bien definidos. Ahora que lo pienso, me atrajo especialmente John Howe cuando vi sus portadas de pequeño, antes del Boom de El señor de los anillos. El detalle, las luces y las texturas y esa sensación de contarte algo quizás determinó en algún punto lo que yo quería hacer, aunque ya no lo tenga tan presente.
Excepto eso, hasta el día de hoy siempre me he alimentado de ilustradores o de estilos que me atraigan en un determinado momento, pero cuando se me pasa, salto a otra cosa y luego a otra.
Junto a Eduardo García, eres uno de los fundadores de Versionarios.com. ¿Cómo surge el proyecto y quiénes lo componen?
A decir verdad yo me encontré con el proyecto encaminado. Eduardo tenía unas ganas locas de trabajar en él y entre todos aportamos nuestro ánimo por competir sanamente, o así lo recuerdo yo.
Javier Tejera, Ana Bautista, Eduardo y yo eramos compañeros de trabajo y empezamos a compartir nuestra visión o distintos puntos de vista sobre personajes de terror y ficción clásicos y ¿qué mejor manera de explicarnos que ilustrarlos?
Lo que yo recuerdo con más cariño es verme junto a 3 ilustradores que admiraba dibujando casi a la vez los mismos personajes cada uno desde nuestra perspectiva. Al final teníamos un par de buenas ilustraciones que enseñar y a Eduardo se le había ocurrido la idea de Versionarios, en la que nosotros y todo el que quisiera participar tendría un escaparate donde mostrar sus obras y compartir la afición de versionar sus personajes.
Por sus páginas han pasado casi todos los personajes de fantasía que se vienen a la mente. ¿Cuál ha sido la ilustración que con más ímpetu empezaste?
Frankenstein. No es la ilustración que mejor resultado tiene ni de lejos, pero sí la primera y que con más ganas he ilusión empecé para Versionarios.
Con el tiempo me esforcé en otras ilustraciones o series, como por ejemplo los Caballeros del Zodíaco pero esto tiene mucha historia. Saint Seiya fue otra de las series que marcó mi infancia y tuve la intención de desarrollar todo un libro de ilustraciones basado en ella, pero no conté con lo poco constante que era entonces para trabajar en un mismo tema durante mucho tiempo, y poco a poco se me echó encima, así que acabó quedando solo en los personajes protagonistas. En casa, desarrollamos una historia nueva para aportar una visión distinta y justificar los rediseños de personajes y paisajes.
Ayns... ¡algún día!
Tu re-figuración de los Caballeros del Zodíaco, por ejemplo, han destapado a mucho friki escondido… jajaja…. El otro día enseñaba tu trabajo de lucha de super-héroes a unos recién titulados de diseño e ilustración y alucinaban con tu nivel de detalle y la expresión de los protagonistas. ¿Cuántas horas de trabajo hay detrás de una ilustración de ese tipo?
¡Qué bien que llevé la cuenta! Jaja. La más sencilla 10 horas y la más elaborada cerca de 20 horas y 204 capas. Espero que resulte refrescante para alguien, porque a veces veo a profesionales con ultrailustraciones poner debajo “hecho en 30 minutos” y darme el telele. Hoy por hoy no llego a comprender cómo son capaces, pero espero desarrollar esa destreza. Por cierto, ¡gracias por enseñar mi trabajo!
¿Cómo es tu proceso de trabajo habitual? ¿Bocetas o vas directo al tajo?
Siempre aboceto, pero el proceso varía depende de lo clara que tenga la imagen en mi cabeza. Con el tiempo he aprendido a valorar el momento previo de buscar referencias que me puedan ayudar a dar forma a mi idea. Cuando ya tengo algo definido, empiezo los trazos del fondo, personajes y demás para descubrir si lo que tenía en la cabeza realmente funciona. A partir de aquí pulo detalles y si es necesario saco fotos de las poses que me hacen falta. ¡¡Luego a dar color, luces y brillores!!
Y, siempre, en digital…..
Siempre, aunque alguna vez no puedo esperar a que arranque el ordenador y la idea estalla en papel, pero acaba desarrollándose en digital.
Sé que la herramienta no mejora al ilustrador pero, ¿con que software trabajas a día de hoy? ¿Y equipo?
Parece que fue ayer cuando dibujaba en casa con mi Bamboo fun y el Pc prehistórico, jaja. Con el tiempo he invertido en esto y ahora mismo trabajo con un iMac 21”, Photoshop y una Wacom Cintiq 22”. Simplemente es más cómodo y se ahorra mucho tiempo.
En tu caso, has logrado vivir de la ilustración durante años. ¿Crees que es tan difícil vivir de la creatividad en las islas?
Si tuviese que responderte en base a mi experiencia de hoy te diría que no, y es que desde que termine los estudios de ilustración no he parado de trabajar, tanto en las islas como para clientes de fuera, pero tampoco se como se me dará en un futuro. Lo que sí es cierto, es que aun tenemos que educar aquí al cliente y a mi parecer es el principal problema con el yo y mis compañeros nos hemos encontrado en las islas. No recuerdo la de veces que me piden “por favor” unos trazos para un logo, un dibujito rápido para una mascota, etc... Y odio profundamente las palabras “como tú estas empezando”. ¿Imaginas si al mecánico del taller le dijeras “la factura son 50€ pero te voy a pagar 20€ porque estás empezando”?
Para ser justos, como comentaba antes, no vivo enteramente de mis proyectos en las islas, pero sí vivo cómodamente aquí trabajando para clientes extranjeros. No tengo ni que decir sobre la importancia que Internet juega en esto. Como curiosidad, el cliente de afuera está a años luz del de Canarias, pues su respeto por nuestra profesión y el valor económico que le consideran no deja de sorprenderme.
¿Qué hay en las islas para que no exista un mercado regional real que sustente el enorme talento que vive en ellas?
Aparte de lo que ya te he mencionado, creo que la demanda es cada vez mayor en las islas y el cliente tiene unas necesidades cada vez más variadas, ya sea por competencia o tendencias, lo que es genial para sustentar el talento que hay aquí, pero aun no es suficiente para abarcarlo todo. Es decir, creo que aun debe extenderse más el ideal de que una imagen puede añadir mucho valor a un producto y en otros casos, saben el valor que aporta, pero no están dispuesto a pagar su precio de producción. Todavía escucho a empresarios decir que el programa te lo hace todo...
A nivel formativo. Si volvieras a las aulas como profesor, ¿qué es lo primero que le dirías a los no iniciados?
Pues igual no sirve de mucho, pero hay algo que hace poco me ha resultado revelador. Siempre he escuchado de todos los artistas la importancia de practicar cada día y suena a tópico tipo “debes comer sano” o “tienes que hacer deporte”, y aunque parece de sentido común, no explican por qué.
Hasta hace muy poco me frustraba comparándome con otros artistas: en mi falta de calidad, en lo lento que trabajo, en mi carencia de un estilo propio... mirando esos speedpaint que te dejan con la boca abierta, buscando pinceles mágicos que de la noche a la mañana hicieran de mí el mago de la ilustración. Para mi sorpresa muchos sufrimos estos dolores de cabeza.
A los no iniciados les explicaría que hubo un punto en que aprendí a apreciar el trabajo de todo el mundo, independientemente de su calidad porque todos podían enseñarme algo nuevo. Que centrarte en mejorar tus ilustraciones cada día siempre y cuando las disfrutes no solo hace que mejoren su calidad, sino que desarrollas un estilo propio, que no hay pinceles mágicos sino herramientas útiles, que los speedpaints son miniclases y no videos frustantes, que el modo en el que trabajan otros es sólo eso y no un método universal que te hace el dios de la ilustración.
Tienes que practicar día a día porque ganas en autoconfianza, tus obras crecen, tu estilo se desarrolla y consigues lo que quieres, ser mejor a cada ilustración.
Hablemos del ilustrador. ¿Qué crees que te define?
Odio definirme porque no sé hacerlo, jaja. Pero gente con la que he trabajado le da mucha importancia al hecho de que suelo acertar en lo que quieren expresar, agradecen que pueda adaptar el estilo si se requiere, aunque disfrute más con obras realistas y que una vez acepto, me comprometo a sacar el mejor resultado posible.
¿Cómo definirías tu propia obra?
Se me da muy mal venderme, pero diría que mi obra siempre, aunque no lo parezca, tiene mucho de mí. Normalmente cada ilustración bebe de algo que me ha gustado o emocionado recientemente y como tal, le dedico cariño y le presto una atención especial a los detalles. Supongo que pretendo que resulte elaborada, que transmita y que brille.
Un grande de la ilustración insular, amigo común, ha confiado en tu trabajo de forma abierta y pública. ¿Cómo es el momento en el que Alberto Hdez te llama para solicitar tu trabajo para Ezequiel Himes: Zombie Hunter?
¡Pues subidón absoluto! Jaja. A mi particularmente me encantan las colaboraciones y aunar fuerzas con alguien como Alberto es un pasadón. Una vez se me bajó la euforia, intenté dar lo mejor de mí y esperé que todo fuera bien.
¿Y cómo sienta ver tu trabajo publicado en las librerías?
¡Pues otro gustazo! Pero a la vez quieres más y más, y acabas pensando “ bueno, ahora me toca a mí sacar un cómic o libro de ilustraciones, ¿no?”
Aunque tú de eso, ya sabías un poco. Tu trabajo en Oceanográfica ha puesto tus ilustraciones naturales en las estanterías de muchos hogares...
¡Y en la de las tiendas! siempre es divertidísimo ir a Decathlon y ver las guías, jaja. Y tengo que decir que me ha dado mucha rabia no poder vivir lo de venderse el libro de “Megaman Tribute” con ilustraciones mías, pero la ComicCon no me pillaba cerca.
Como te comentaba antes es una cadena y siempre quieres más. El siguiente paso sería un libro con más ilustraciones, el segundo con ilustraciones frikis, el tercero con un proyecto propio... y así.
¿Cómo ves el panorama de la ilustración de las islas a día de hoy?
Pues que como me descuide me veo sin trabajo, jaja. Cada vez hay más ilustradores con muy buen nivel y con iniciativas innovadoras. Además, creo que tienen todos los recursos para destacar y hacer lo que quieran, quitando las limitaciones de la insularidad que hablábamos antes.
¿Te apuntas al test rápido?
¡¡Vas, me he puesto hasta las gafas y música de concentración!!
¿Bitmap o vector?
Bitmap, no me llevo bien con los vectores aunque a veces me resuelven.
¿Pinceles propios o ajenos?
Propios y unos pocos ajenos. Hoy por hoy tengo mi paleta organizada y disfruto creándolos cuando los necesito.
¿Boceto previo o directo al tajo?
Boceto previo, aunque a veces me vuelvo loco y sale algo directo.
Banda sonora para trabajar.
A veces el Spotify elige por mí, pero me van mucho las versiones, música ochentera, bandas sonoras... cosas así.
¿Y al final de un curro?
Al restaurante japones a ponerme ciego de sushi y gyozas, oh sí... qué hambre.
Tres referentes: internacional, nacional y de las islas…
Antes te comentaba que para mí van rotando, pero creo que ahora mismo Stanley Lau (Artgerm) como internacional, Nacho Molina como nacional y de las islas... ¡¡es que hay muchos!! Lourdes Navarro es una crack, Magdalena Dolna diseña que da gusto e Iban Roque me apasiona, aunque tiene que dejarse ver de una vez.
Un profesor que te haya marcado.
No es uno concreto. Le tengo un cariño pasmoso a unos pocos, sin embargo lo que se dice marcarme, lo han hecho varios desde que estudiaba primaria y los recuerdo bien. Ahora que lo pienso es un estereotipo muy marcado con la ambición de triunfar como artista y que nunca lo hizo, que no paró de recordarme lo malo que yo era, lo difícil que lo tendría para vivir de esto y que posiblemente nunca llegaría a nada, intentando desanimarme curso tras curso, negándome la participación en concursos y cosas así. Es curioso porque cuanto más me dicen que no puedo, más lucho por demostrarles que se equivocan.
Un libro que un joven ilustrador tendría que leer sí o sí.
Pues quizás no es muy trascendente aunque para mí lo fue, La Historia Interminable. La película no tiene nada que ver y cada paisaje del libro, personaje y situación es imaginación a toda leche. ¡Muy inspirador!
Un cómic que hay que tener en toda colección que se precie.
Para mí, “Superman: Paz en la tierra” de Paul Dini y Alex Ross. Dibujo espectacular y guión sublime.
¿Tebeo o cómic?
Cómic.
¿Americano, europeo o nipon?
¡Todos! Pero principalmente americano.
¿Algo que se me haya quedado atrás y quieras añadir?
Puf, creo que ya me he enrollado un montón, aunque seguiría páginas y páginas, jaja. De verdad que un placer enorme responder a todas tus preguntas y gracias por tener tanta paciencia.
Por cierto, ¿¡para cuando un club de ilustradores para echar las horas dibujando y compartiendo técnicas y experiencias?! Yo ésto lo lanzo...
Antes de despedirme, permíteme agradecerte por un medio más y otra vez, tus participaciones activas en forma de portadas para los fanzines. De verdad, un auténtico lujo. ¡¡Nos vemos en la andadura!!
¡Eternas gracias a ti por tu trabajo, la difusión y por ser un referente de la leche!













