De interés

12 diciembre 2012

Vida en fotogramas por segundo



Amaury Santana - cineasta // CanariasCreativa.com

 

Amaury Santana tiene la virtud de ver la vida en planos. Esa privilegiada visión le hace impregnar su trabajo de un alma enriquecida con los efectos especiales que la vida le aporta en cada experiencia.


Buenas noches Amaury, y muchas gracias por este rato compartido. Para quienes no te conoces, ¿quién es Amaury Santana y a qué se dedica?

 

Pues esa es la pregunta que trato de responder a partir de mi trabajo. Al menos en esta fase, las últimas obras que he ido haciendo giran en torno a una exploración personal: conocerme mejor significa integrar aquellas partes que no acepto de mi y me generan dolor. He elegido el medio del cine quizás porque es el que mejor se adapta a realizar ese proceso. Es decir, decidí ser cineasta, no tanto por el amor a las películas, sino porque era el medio que mejor me venía para encontrarme. 

 

¿Cuál es tu primer recuerdo detrás de una cámara?


Tomé verdaderamente contacto con el cine en los últimos años de la universidad, cuando me dieron una beca para estudiar en la Escuela de Cine de Lisboa. Antes, había realizado un corto y participado en algún otro de amigos, pero fue en la Escuela donde comencé a interesarme en serio por el medio. 

 

¿Y en qué momento pensaste que iba a ser tu modo de vida?

 

Para terminar con la Escuela de Cine, tenía que hacer una cantidad de horas en prácticas. Regresé a Madrid y comencé a hacerlas en una empresa de publicidad como editor de video. Cuando completé con las horas que la escuela me pedía, la empresa me ofreció quedarme. Sin embargo, ese trabajo no me interesaba nada. Lo que yo quería era dirigir. Así que dejé ese trabajo y decidí invertir el tiempo y dinero que tenía en ese momento en comenzar a preparar lo que, más tarde, sería el documental “Vidas Sobre Ruedas”. 

 

Eres natural de Las Palmas de Gran Canaria, pero en un momento dado emigras a Madrid a licenciarte en Comunicación Audiovisual. ¿El plano era mejor cuanto más te alejaras?

 

Lo último en lo que pensaba cuando decidí hacer la carrera era en el cine. Muchos de mis compañeros sí que se matriculaban porque era el estudio público más próximo al cine. Yo, en cambio, quería ser periodista audiovisual, o algo así, y de hecho cada verano regresaba y hacía prácticas en diferentes medios de información. En cualquier caso, lo que sí que tenía claro al comenzar la universidad es que quería irme fuera de casa. Si esta carrera hubiera estado en Canarias, hubiera estudiado cualquier otra cosa que me permitiera irme. Y quizás no tanto por el territorio, que también, sino por estar fuera de un entorno familiar para comenzar a buscar un camino propio. Fruto de esta experiencia nació luego la idea para el documental “Vidas sobre ruedas”. 

 

Te especializas en imagen y realización en la Diplomatura en Cine de la Escuela Superior de Teatro y Cine de Lisboa. Más fronteras a romper….

 

La única beca Erasmus que la carrera ofrecía relacionada con el cine era la de Lisboa. Para ese entonces, yo había hecho algún corto y me empezaba a llamar la atención el medio del cine y cada vez menos el periodismo. La experiencia allá fue muy positiva: trabajé y aprendí mucho porque eran estudios eminentemente prácticos. Una vez completado el año erasmus, decidí inscribirme en la escuela un año más y completar allá la formación en cine. 

 

Pero en un momento dado retornas a las islas. ¿Qué te aportan como creador?

 

Justo antes de regresar a Canarias, estaba pluriempleado en Madrid para poderme mantener. Trabajaba durante la semana como editor en una televisión local y los fines de semana en el Starbucks. Apenas tenía tiempo para desarrollar ningún proyecto personal y yo ardía en deseos de lanzarme a crear. Aquella vida no tenía sentido para mi y decidí volver a Canarias. Regresar a la casa familiar en aquel momento pudo ser un paso atrás, sin embargo, me permitió disponer de mucho tiempo para dedicarlo a la preparación de lo que luego serían mis primeros proyectos como realizador, lo cual significó un paso hacia delante. 

 

No sé si hablar de una industria cinematográfica en las islas es hacerlo de una quimera…..

 

En realidad no la conozco muy bien. El tipo de proyectos que hasta ahora he desarrollado se mueven más bien fuera del terreno de lo que se puede conocer como industria. Trabajo con lo que tengo. Con una cámara doméstica hice mis primeros cortos, sin más equipo técnico, y sólo hace muy poco pude contar por primera vez con un operador de cámara porque tenía algún dinero para pagarle. Lo que me ha dado esta forma de trabajar es mucha libertad para poder desarrollar las ideas que he querido contar. 

 

Hablemos de 'Luces'. ¿Qué significó ser que el corto fuera seleccionado en tantos festivales? ¿Un empujón de ánimo o una advertencia de responsabilidad?

 

Luces es uno de los trabajos más importantes que he realizado. En él se condensan una cantidad de ideas que hasta entonces había ido teniendo sobre el cine. Fue el primer trabajo ya con cierta conciencia de que había un camino como realizador que quería comenzar a emprender. Hay mucho compromiso en ese trabajo y en realidad haberlo hecho ya fue el auténtico premio. Luego comenzó a moverse por algunos festivales y fue todo muy especial porque era la primera vez que tenía contacto con ese mundo. Significó una puerta de entrada. 

 

¿Y tuvo repercusiones a nivel financiero o logístico para los siguientes proyectos?

 

Repercusión a nivel moral. Me aportó nuevas relaciones de gente que se sintió afín a la propuesta que presentaba y, en ese momento, creo que fue mucho más importante que los ingresos económicos. Digamos que la repercusión del trabajo se tradujo no solo de nuevas relaciones sino también de aliento para seguir avanzando en una línea con la que empeza a comprometerme. 

 

'Vidas sobre ruedas' es tu primer mediometraje. ¿Qué te atrae del género documental que no te aporta la ficción?

 

En realidad yo no veo muchas diferencias entre ambos. Nunca he concebido el documental como un espejo que trate de reflejar una verdad objetiva que está allí fuera. Por el contrario, lo que me interesa es ver cómo se refleja la subjetividad de quien filma la historia. En este sentido, para mí la principal diferencia entre documental y ficción es una cuestión de producción. Hasta ahora me ha resultado más sencillo y práctico plasmar eso que siento a partir de ir encontrando, digamos, esas imágenes en la propia vida que en dirigirla yo de una forma determinada para que represente el significado que busco. Sin embargo, en este último proyecto en el que trabajo se mezclan ambas cosas: la recreación de algunas escenas y la supuesta “realidad” del documental, hasta el punto de que ya me resulta difícil determinar si es una cosa u otra.

 

Crees pues que es cierto el tópico de que la vida real supera cualquier ficción…

 

Yo creo que ambas están completamente interrelacionadas. Me parece imposible generar historias que no se basen en la vida que uno ha vivido. Y ese proceso de elaborar la obra tu vida también se ve afectada. Esto se ve muy claro cuando estás atascado en algún punto de la obra y, a menos que des una respuestas únicamente desde lo intelectual o desde la moral, hasta que no lo soluciones en la vida, la obra no puede reflejar esa respuesta que andas buscando. Lo maravilloso de la obra es que te coloca de frente ante preguntas vitales ante las que has de responder. 

 

Si seguimos tu filmografía nos paramos en 'Ensueño'. A pesar de que se trata de un trabajo de género documental, la temática del mismo nos lleva a otro espacio de reflexión….

 

“Ensueño” nace del deseo de experimentar con la imagen. Desde hacía tiempo tenía interés en probar cómo a partir de la imagen podría expresar un proceso de búsqueda interna. Cuando surgió la posibilidad de acompañar a un grupo de crecimiento personal durante un retiro de 11 días, me pareció una gran oportunidad para explorar esta idea. La experiencia me aportó una serie de hallazgos en este sentido, además, de ser la primera vez que probaba con una narrativa de largometraje.

 

¿Qué te ha aportado cada uno de estos trabajos?

 

A nivel particular, cada uno, cosas muy distintas porque pertenecen a etapas muy diferentes. Sin embargo, si los miro en conjunto, me parece que están todos unidos, como si fueran pasos que conforman un camino. De manera que el proyecto actual sería imposible narrarlo si antes no me hubiera enfrentado a temas como la distancia familiar en Vidas Sobre Ruedas o al acto de radical introspección de Luces. En el fondo, intuyo que de lo que tratas de hablar en la vida no han de ser muchos temas. Tal vez, sólo sea un único tema que al ser imposible de contener en una sola historia, has de ir tratándolo de forma fragmentaria a partir de los distintos trabajos que vas realizando. 

 

Dime la verdad…. ¿qué sientes cuando ves tu trabajo en gran pantalla?

 

Es el premio. Siento mucha calma porque me he mostrado ante los demás, he sacado fuera de mi algo que en el interior que me generaba lucha o malestar. A partir de ahí, todo es positivo. La comunicación con los demás es mucho más profunda y sincera. Siento que sobre la base de la obra puedo comunicarme mejor con la gente y que la gente también puede comunicarse mejor conmigo. 

 

¿En qué proyectos andas metido ahora mismo?

 

Con Entre Silencios, un largo documental en el que nuevamente retomo el tema de las relaciones familiares, en este caso la de mi propia familia, para explorar cómo nos influye la demanda afectiva. 

 

Has desarrollado labores también de crítico de cine para diversos medios de comunicación. En esas labores, ¿qué prevalece más? ¿El cineasta o el espectador?


Me cuesta bastante ver cine. No me considero una persona muy cinéfila aunque efectivamente disfrute con ciertos autores. Lo de la crítica, me lo tomé también un poco por obligarme a ir al cine. Y resultó ser un ejercicio fantástico: pensar en lo que ves y expresarlo luego. En realidad, más que crítica lo que me interesa es el análisis. 

 

Desde ese punto de vista, ¿qué película te ha sorprendido últimamente?

 

La última fue “En la casa” de F. Ozon y me gustó mucho. 

 

¿Por qué el cine hecho en las islas no tiene proyección en su población?

 

No lo creo. La verdad es que no solo el número de gente produciendo ha aumentado sino que, hasta antes de la crisis, el número de certámenes y festivales habían crecido y, por supuesto, también el número de espectadores. Solo hay que echar un vistazo a las últimas ediciones del Foro Canario o las presentaciones que ha hecho CanariasCultura en Red. Al menos en Gran Canaria, que es lo que conozco, la gente responde bastante bien. Otro tema es si todo el mundo conoce lo que se está haciendo aquí y si se pueden potenciar los canales de exhibición. 

 

Cierta vez leí que los canarios hacían cine de autor y que por eso era difícilmente rentable….

 

Afortunadamente, se hace cine de autor y mucho otro tipo de cine diferente. Una vez más, si te fijas en el Foro Canario de los últimos años, ves una heterogenidad de propuestas impresionante compitiendo en una misma sección. Tanto es así, que una de las habituales críticas que ha recibido es justamente la de parecer un cajón de sastre de producciones canarias. Por cierto, no eran precisamente las propuestas más radicales o “de autor” las que finalmente recibían premio del jurado. 

 

¿Y a nivel técnico y de infraestructura? ¿Existe tejido industrial para dotar de libertad a la expresión artística?

 

Yo no creo que la gente deje de hacer cine pese a las dificultades que puedan haber: bien por nuestro territorio bien por la situación económica que se atraviese. Evidentemente, hay tipos de cine que se adaptan mejor que otros a los recursos existentes: no es lo mismo encarar una superproducción que una película independiente. En cualquier caso, yo no creo que hoy en día el problema de expresarte en el medio de cine sea tanto la producción en sí como el hecho de la distribución. Dadas las difucultades para proyectar en salas y la reducción de slots en televisión, creo que la cuestión fundamental está en encontrar los canales para comercializar nuestros trabajos. 

 

Las instituciones públicas se han mojado con el cine, al menos aparentemente. ¿Crees que realmente se han dado los pasos apropiados para el desarrollo de una industria?

 

Creo que se han hecho muchas cosas en los últimos tiempos que muestran un verdadero interés por que así sea. Muchas de esas acciones han quedado ahora canceladas: como es la ayuda a la producción. Inevitablemente eso afecta a todo el sector. Pero también creo que cualquier proyecto no ha de depender de un único canal de financiación y ha de poder luchar por buscar vías alternativas. El problema no creo que sea la ausencia de ayuda pública, sino que un proyecto no pueda generar recursos o adaptarse a los existentes para poder ser llevado a cabo. Evidentemente, eso no significa suprimir toda ayuda pública ni esperar de ellas que sean lo más eficaces posibles. En este sentido y puestos a repartir mejor los recursos de las ayudas públicas, siempre he creído más interesante un mayor esfuerzo en la difusión de los trabajos que en la propia producción de los mismos. 

 

Ultimamente vemos que producciones internacionales vienen a las islas a grabar planos. ¿Qué crees que aportan a nuestra industria audiovisual?

 

No tengo datos como para saber el nivel de impacto total que puedan tener, pero sí sé de colegas que de alguna manera u otra han participado en estas producciones. Por lo tanto, genera actividad y demuestra el potencial del cine para crear negocio más allá incluso del propio sector audiovisual. Porque el hecho de que se filme nuestra geografía y que se exporte hacia fuera, también incumbe a otras industrias como la del turismo y en definitiva a nuestra economía. Así que creo positiva toda política que vaya encaminada a fomentar la visita de estas producciones. 

 

Hablemos claro. ¿Puedes vivir a día de hoy de tu trabajo personal?

 

Creo que esa es una incertidumbre que, por ahora no está resuelta, y tal vez no llegue a resolverse nunca del todo. Aquí no hay una nómina continua a final de mes y las estabilidades son más a corto que a medio plazo. Más todavía en los comienzos en los que todavía estás madurando un lenguaje y encontrando un estilo. En cualquier caso, sigues adelante y tomas la mayoría de las decisiones más desde lo emocional que desde un racional objetivo de lucro económico. Evidentemente, tienes que pagar facturas y mantenerte y asumir los costos que te supone llevar a cabo ese proyecto, lo cual te lleva a realizar otras actividades que te alejan momentaneamente de tu historia. Sin embargo, siempre terminas regresando a ese proyecto que necesitas contar y utilizando el dinero como un medio que te permita seguir desarrollando esa historia.

 

¿Están los festivales de cine de las islas a la altura de lo esperado? ¿Y la televisión pública?

 

De las diferentes festivales y muestras que existen, destaco sobre todo el Festival de Cine de Las Palmas. La identidad que logró encontrar en los últimos años, ya era un referente en el panorama de los festivales nacionales, y para nosotros un lujo contar con una programación así. En cierto sentido ha cumplido incluso cierta tarea pedagógica con muchos cineastas de aquí pues nos ha mostrado narrativas que ni pensábamos que existían. Ahora para la próxima edición cambia su formato debido a los recortes. Sin prejuzgar que este cambio genere cosas positivas a tener en cuenta como, por ejemplo, la mayor autonomía que adquiere el Foro Canario, espero sinceramente que pueda recuperar en el futuro su formato de Festival. 

 

Todo este afecto, en cambio se convierte en frialdad respecto a la televisión pública en Canarias. Enrocados en el argumento de que su programación busca fundamentalmente satisfacer un público objetivo basado en personas mayores de 60 años de nivel cultural medio-bajo, cuesta mucho esperar de sus contenidos un reflejo de la diversidad de públicos existentes en nuestro territorio. Ni mucho menos que facilite el acceso de nuevas creaciones audiovisuales que con sus temas y formas narrativas buscan llegar a otros tipos de públicos posibles. Creo que en Canarias se ha avanzado en la calidad técnica y narrativa de las producciones. Lo que me sorprende es ver la dificultad tan grande que existe para que la televisión pública se haga eco de este capital creador. 

 

A nivel formativo, ¿crees que ha mejorado algo desde que saliste de Canarias para estudiar?

 

Sí que han surgido muchos más cursos y talleres de cortos, guiones, fotografía, etc. que han venido a complementar o incluso cubrir aspectos formativos. En cualquier caso, yo creo que la mayor evolución se ha dado porque mucha más gente se ha puesto a crear debido a la facilidad en cuanto a manejo y acceso a medios audiovisuales. Tal vez la mejor escuela ha sido la propia experiencia de la gente. 

 

Vámonos con el test rápido, que si no me pierden las preguntas ácidas: una película fetiche…

 

Por ser una de las que he vuelto a ver recientemente: Stalker de Tarkovsky. 

 

¿Un rincón de las islas en el que rodar?

 

El que la historia que quieres contar te pida. 

 

Un plano que nunca olvidarás….

 

La huída por las escaleras de Odessa en el Acorazado Potemkim. Tendría unos ocho años cuando vi ese plano en la tele y todavía lo tengo grabado. 

 

¿Exteriores o interiores?

 

Lo que la historia te pida. 

 

¿Blanco y negro o color?

 

Un blanco y negro justificado por la historia. 

 

Sueñas con….

 

Terminar cada proyecto que comienzo. 

 

¿Segundas partes nunca fueron buenas?

 

El Padrino es una buena excepción a la regla. 

 

Un sueño que cumplir

 

Creo más en vivir las cosas que me vayan sucediendo. 

 

Una referencia visual que marque tu estilo

 

Ninguna en concreto, acuden varias según avanzas en el trabajo. 

 

Un consejo que darías a quien quiera estudiar cine aquí y ahora

 

Que se ponga a hacer la película que sienta dentro. 

 

¿Qué libro te acompaña en los ratos de sosiego?


Últimamente no leo mucho. 

 

Banda sonora para trabajar

 

Actualmente, por ser la del proyecto actual, la de Fj Martin que es un músico con el suelo colaborar mucho. 

 

Un director

 

Puff muchos. En especial directores del cine mudo: Murnau, Griffith, Dovzhenko, King Vidor, etc. 

 

Un referente

 

Ninguno en concreto. 

 

Alguien a destacar de la escena nacional

 

Seguí mucho a Julio Medem por sus primeras películas. También me apena no vuelto a ver nada de Erice. Saura, por supuesto. Y siempre Berlanga.

 

¿Y de la canaria?

 

En general, creo el nivel de las producciones crece cada año. Y ya muchas de ellas encuentran repercusión a nivel internacional. Sin duda, hay afinidades e intereses comunes con propuestas como las de Víctor Moreno, Nayra Sanz, David Pantaleón, Josep Vilageliu, David Delgado, José Betancort, entre otros. 

 

¿Está el lenguaje audiovisual canario muy alejado del peninsular?

 

Creo en la universalidad de las historias. Claro que aquí hay rasgos propios, por nuestra lejanía etc. que impregnan las obras. 

 

¿Y la industria?

 

No conozco la industria del resto del territorio. 

 

Si te dejaran redactar una ley de obligado cumplimiento, pondrías….

 

Ser fiel a uno mismo. 

 

¿Directo o postproducción?

 

Directo.

 

Un guionista cuya obra te haga babear…

 

Los de las grandes comedias americanas: las de Billy Wilder o Lubitsch.

 

Nada más por mi parte. ¿Deseas añadir algo?

 

Sin duda, una entrevista muy completa. Se agradece mucho el interés por la trayectoria que va generando la obra. 

 

Muchísimas gracias, nuevamente, por este rato y suerte en la andadura.


Amaury Santana - cineasta // CanariasCreativa.com

 

 

 

 

 

 





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